Sobre el retorno del rally y el karting, la organización y la seguridad de una carrera

Después de un largo período de varios años sin actividad o con muy poca, este año el deporte motor tomó fuerzas y nuevamente se pudo ver cómo el rally y el karting, tanto de tierra como de asfalto, volvieron a realizar campeonatos completos.

En esto mucho tienen que ver los organizadores que tomaron la posta y entendieron cómo hacer un campeonato bien organizado con todos los ítems necesarios para que las carreras sean aprobadas por la Dirección de Deportes de la Provincia. Eso significa los permisos correspondientes de Medio Ambiente y Defensa Civil, que muchos creen innecesarios, pero que en estas épocas son fundamentales para realizar cualquier evento y buscar no producir daños medioambientales. Por supuesto, fue fundamental el aporte de los pilotos que pusieron sus autos y acataron las reglas.

Toda carrera bien organizada debe cuidar y no destruir, algo que muchos no hacen. Y más si hablamos de competencias en los cerros tucumanos o en circuitos. No se puede obviar que, cuando se prohíbe (por ejemplo) hacer fuego en el piso, algunos ponen el grito en el cielo y son los mismos que cuando termina una carrera dejan la basura en el lugar, sin importarles nada. El mundo está cambiando y nosotros no podemos estar ajenos a esos cambios. Tenemos que entender y apoyar a los organizadores cuando nos dicen que hay que respetar y hacer las cosas bien, algo que quizás es más fácil que hacerlas mal, aunque no estamos acostumbrados.

También está la seguridad de la carrera, la que hay que trabajar en un circuito. Sabemos que el automovilismo es un deporte de alto riesgo y que el peligro de un accidente está en cada metro del circuito. Es por eso que los trabajos de seguridad no son pocos y nunca serán suficientes. En ese sentido, hay que acondicionar un circuito con las medidas de seguridad necesarias, con las ambulancias y rescates correspondientes, que siempre están preparados para actuar en caso de un accidente. También algo muy importante es la vestimenta del piloto, con la ropa adecuada y con cascos que puedan soportar golpes fuertes. También es fundamental conocer las reglas: esto ayuda y mucho a la hora de la carrera, porque son los pilotos los que deben respetarlas para no tener accidentes innecesarios.

En el caso del rally el trabajo es mucho mayor a la hora de organizar una carrera, porque se corre por caminos consolidados. En ese caso el riesgo es mayor, porque son muchos kilómetros que hay que controlar, algo que a veces es imposible y más cuando la gente que concurre no toma conciencia y desobedece a los organizadores. El rally es más riesgoso puesto que no está acondicionado como un circuito y los autos van sorteando obstáculos o curvas que tienen su peligro. A la hora de un accidente es mucho más difícil llegar a los accidentados, por eso hay que usar un protocolo que debe estar aceitado a la hora de tener que usarlo.

Podemos seguir enumerando muchos otros detalles que hay que tener en cuenta para hacer una carrera, los que la mayoría de los competidores o el común de la gente desconocen. Con críticas lo único que hacen es hacerle un daño al deporte y a los organizadores, a los que no les alcanza el tiempo a la hora de hacer una competencia.

Cuando uno dice que practicar automovilismo es caro, tiene razón; la seguridad en los circuitos y la vestimenta de los participantes es costosa, pero a la hora de ver cuál es el riesgo de no tenerla, aparecen los fantasmas de lo que podría pasar. Y eso en el automovilismo es letal, no hay que esperar que pase, porque cuando pasa es muy lamentable.

El tratado es un tema mucho más extenso del que se apunta en este texto. Aquí sólo lo tratamos superficialmente, pero es importante que los que están en este deporte aprendan, ayuden y critiquen, pero con críticas constructivas, que sirvan para que esta actividad que tanto nos gusta crezca.

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