Diego Blas, un piloto que piensa siempre en más y no se pone límites

No nos costó mucho juntarnos a hacer una nota con Diego Blas. Simplemente nos comunicamos con él y enseguida nos dijo: “lléguense, así de paso les muestro mi nueva adquisición”. Y ahí fuimos, llegamos y Diego estaba entretenido con su nuevo UTV. En un ratito, y con la emoción de tener un juguete nuevo, nos contó todo lo que se le está haciendo para que esté listo para el año que viene.

Después fuimos directo a su oficina y, café de por medio, lo empezamos a conocer un poco más…

“Tengo 38 años. Con mi señora ‘Mili’, que es odontóloga, tenemos dos hijos: ‘Bauti’, de seis años, que ya empezó en el deporte con las motos y algo de karting y ‘Cande’, de tres, que también viene pintando ‘fierrera’. ‘Mili’ es una reina por todo el apoyo que me da, en todo. Ella es la que cuida a los chicos cuando viajo y cuando puede me acompaña a las carreras. En esto que yo hago si no tenés ese apoyo es muy difícil progresar.

-¿Cómo empiezas en los ‘fierros’?

-Empecé de chico con las motos, de enduro y de motocross. Estuve más dedicado al motocross, me dediqué ‘a full’ desde 2006 a 2010, cuando conseguí algunos campeonatos. Después me alejé porque comencé con la universidad, me recibí de ingeniero industrial en 2015 y me metí de lleno en el trabajo.

-¿Por qué la vuelta?

-A mí siempre me gustó el rally, era algo pendiente que tenía. El año pasado me compré un UTV y me fui  a correr con ‘Nico’ Bollero en una carrera del rally catamarqueño y me encantó. Ahí ‘Nico’ me recomendó ir al Campeonato Argentino de Navegación y nos fuimos a Córdoba donde contacté un equipo que me alquiló un auto para la última fecha en Chepes. En esa carrera venía ganando y perdí por nada, por una pinchadura. Todo lo que viví me entusiasmó.

-¿Por qué te adaptaste tan rápido y comenzaste a conseguir buenos resultados?

-Me sirvió todo lo que yo había aprendido en el enduro. Para mí es lo mismo que el Canav, con caminos que tienen de todo. Hay muchas situaciones difíciles de afrontar; con la moto tenés que ser muy rápido para tomar determinaciones en el camino y lo mismo es con el UTV. Yo hice muchas carreras y cursos de motocross y ahí aprendí a sacarle el jugo a la moto. Ahora vuelco al UTV lo aprendido. Muchos se sorprenden -y hasta yo- por los resultados que llegaron tan rápido. Pero todo lo que hice antes me sirve ahora, por eso ando bien.

-¿También hacés rally?

-Me encanta, es hermosa la adrenalina que se siente correr en caminos consolidados.

-¿Cómo te sentís en eso de correr con navegante?

-Es distinto, en la moto vas decidiendo vos a cada instante. En cambio con el navegante él te va cantando antes todo lo que viene, aunque igual te podés encontrar con cualquier cosa. A mí personalmente el miedo por lo que viene me gusta y no me bloquea, siento el miedo como cualquiera y eso tiene un lindo gustito. En la navegación, el navegante no canta mucho, sólo los rumbos y cuando hay peligros importantes lo demás lo improviso como se vaya dando. Hay que ser muy rápido para tomar decisiones, yo lo comparo con las decisiones en la vida personal y el trabajo aquí en Argentina; te encontrás con muchos problemas y los tenés que resolver rápido o perdés.

-Se viene el Desafío Ruta 40. ¿Qué es para vos esa carrera y cómo estás preparado?

-Esa es una carrera válida por el Campeonato del Mundo, cuya primera fecha es el Rally Dakar, por lo que vienen muchos de los que corrieron esa carrera. Aquí se suman muchos pilotos sudamericanos y si sos el mejor clasificado que no tenga participación en un Dakar te ganás la inscripción para esa carrera, que tiene un costo muy alto. Ese es mi objetivo en esta competencia.

-En el caso de que no se dé esa situación, ¿cómo seguís?

-Quiero correr el Campeonato de Mundo, aunque el año que viene sería imposible. Yo estoy trabajando con una empresa con Omar Ávila y Gonzalo Magris, que son community manager, que me ayudarían a conseguir apoyo internacional, porque los números son muy grandes para sumar apoyo nacional.

-¿La estructura la tendrías?

-Sí, el equipo en el que estoy va al Dakar. El dueño del equipo, Gastón Mattarucco, corrió varios Dakar. Además también trabaja en el mejor equipo de UTV del mundo, tiene mucha experiencia.

-¿No es descabellado pensar que podés correr el Dakar 2024?

-No, sí puede ser, pero es muy difícil, porque el presupuesto es grande y no sé si lo conseguiría. Si bien tendríamos la inscripción, por detrás hay muchas cosas más, que son más costosas que la inscripción. Pero me queda la opción de usar la inscripción para 20205.

-¿Estás preparado físicamente?

-Estoy trabajando con una psicóloga deportiva, Julieta Jacobo, especializada en rally y rally raid. Tiene mucha experiencia y te ayuda a tomar decisiones, tanto abajo como arriba del auto. También estoy trabajando con Agustina Enei, que es nutricionista deportiva especializada en automovilismo y con Franco Borras, un entrenador físico que me hace hacer ejercicios específicos. Entre ellos están comunicados para ver cómo voy evolucionando. Así me estoy preparando para dar batalla al mejor nivel, tratando de hacer todo lo más profesional posible.

-¿Quién será tu navegante?

-Voy a ir con Víctor Silva. Es un navegante chileno que se dedica y vive de la navegación, da cursos y es el que arma el libro de ruta del campeonato de navegación de su país. Es muy completo.

-¿Cuáles son las expectativas para el Ruta 40?

-Son buenas, tengo que cuidar de no romper el auto, todavía no tengo la experiencia de los mejores. Debo aprender a redondear la carrera. Lo bueno es que en esta todos tendremos la misma velocidad límite y eso empareja las cosas. Creo que puedo hacer una buena carrera.

-¿Qué rescatás en lo que venís haciendo?

-Muchas cosas, entre ellas el apoyo de mi ‘viejo’, Diego. Él es un pilar fundamental en lo que hago. Conoce mucho y tiene la capacidad de motivarme, vivimos muchas cosas juntos. Él es el que me da confianza para seguir, siempre pensar en más y no poner límites. Además tengo amigos que están siempre apoyando: ‘Leo’ Ulla, que es como un hermano para mí, Ezequiel Medici y al equipo que está confiando en mí, aunque no tenga mucha trayectoria para semejante carrera. Y por supuesto también está el apoyo de mi familia, de mi mujer y de mis hijos. Sin el apoyo de ellos hacer lo que hago sería imposible.

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