
El auto, un Fiat 128, ganó notoriedad en los últimos años, es innegable. Y también su dueño ganó bastante con él. Pero un día llegó la despedida entre el piloto y la máquina. Y fue emotiva. Kamel Drube subió esta foto a su cuenta. Con este comentario: “¡Y se fue! Me está costando mucho aceptarlo, pero todo sea por algo mejor. Me diste tantas alegrías y victorias que se me caen las lágrimas. Te voy a extrañar canario.”



