
Su última presentación en el Rally de Yerba Buena fue perfecta para él. “No tuve problemas con el auto desde que comenzó hasta que terminó la carrera”, dijo Ricardo Collado (h), recordando su paso por una prueba que lo encontró ganador de la clase A-6 del Campeonato Interprovincial y siendo también 1° en la división por el Tucumano y en la general.
“El VW Gol que manejo es un ‘tanque’. No se le afloja ni un tornillo, y lo particular del caso del desafío de Yerba Buena fue ni siquiera se rompió un neumático. Pero además, ya venía así desde competencias anteriores, así que no me puedo quejar”, agregó.
El auto, modelo 2003, le pertenecía a los hermanos Lozano, y está en las huestes de los Collado desde hace cinco años. En 2014, con él salió campeón santiagueño de la clase A-7, y para esta temporada se lo hizo A-6.
“Ricardito” fue a esta prueba solo con la idea de sumar. “A mi entender, era la más difícil del calendario, por los tramos, por la distancia. Pero a medida que iban pasando los primes, me fui soltando y tomando confianza. Y así llegué a la grata sorpresa de haber terminado 1° en mi clase y también en la general de tracción simple.”
Otro punto a favor para el piloto es contar con un navegante en gran nivel: Gabriel Gubaira. “Él salió campeón con mi papá el año pasado, y en comenzó a sentarse en la butaca derecha de mi auto. Es un tipo excelente, de gran humildad, y que aprende día a día. Desde la primera carrera que nos entendimos y aún más, hicimos una gran relación abajo del auto. Así que creo que es un complemento perfecto.”
“Ricardito” también lamentó que, por cuestiones laborales, no pueda correr más que por el Campeonato Tucumano. “Al ser un solo día de carrera me ayuda. Vamos a ver qué se puede hacer en 2016 al respecto.”