Por siempre, Miguel Poliche

Miguel Poliche le dedicó toda su vida a su negocio y a la dirigencia deportiva, en distintos ámbitos. En alguna época, lo hizo como presidente del complejo de Atlético Tucumán, en Ojo de Agua; estuvo muy ligado a la natación. Y, desde siempre, lo estuvo de una u otra forma con el automovilismo deportivo.

Es ahí donde me nacen los recuerdos de cuando conocí a los integrantes de la familia Mipol, quienes durante mucho tiempo me hicieron sentir uno más del grupo. Pero además de compartir muchas cosas con todos, me vienen a la mente los numerosos momentos que pude pasar con (y con mucho cariño lo digo), el querido viejo Miguel Poliche, con quien me daba gusto encontrarme. Siempre estaba de buen humor; por lo general solía verlo en algún rincón del salón de ventas o en alguna de las oficinas. Esos encuentros traían charlas. Más que charlas, monólogos que me encantaba escuchar, por la cantidad de anécdotas que tenía dentro del deporte motor.

Podía pasar horas hablando. Con el aprendí mucho de la historia del automovilismo tucumano, y con lujo de detalles.

Voy a dejar una anécdota, que es una de las más importantes para mí, por lo que significó luego. Así me contaba lo ocurrido el 21 de octubre de 1973. “Ese día me tocaba largar al Turismo de Carretera, en la etapa que comenzaba en La Rioja y terminaría en Tucumán. El primer auto era el del ‘Turco’ Nasif Estéfano, con quien tenía una buena amistad y pude cruzar algunas palabras. Le pregunté si había descansado bien, me contestó que sí, que estaba muy bien. Luego le revisé el cinturón para saber si estaba correctamente puesto. Hecho esto, largué a Nasif sin saber que esa sería su última largada.”

Digo que fui uno entre muchos que seguramente pudieron disfrutar de Miguel Poliche, siempre dispuesto a charlar y a responder todo lo que se le preguntaba. Pero no lo hacía en forma normal, lo hacía con la pasión que él tenía, por todo lo que había vivido dentro del deporte. 

Gracias.

Te recordaremos siempre.

Por Vicente Machín – Redacción de Motorplus

Nota de la redacción:

Miguel Jesús Poliche falleció el martes, a los 88 años. Criado en Vipos, se estableció con su familia en Yerba Buena, en 1945. De joven empezó a frecuentar la Asociación Deportiva Automotores (ADA). Participó, entre muchas otras actividades, de la fundación del Club Tucumano de Regularidad, de la Asociación Tucumana de Automóviles Standard y del Club El Lapacho. Por esos tiempos, también participó como cronometrista en transmisiones de radio. En 1960, acompañó a Andrés Miguel Reginato en carreras con un Citroën 2CV.

 

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