
El comentario que hizo Mirta Sanna el viernes en su cuenta de Facebook lo decía todo: “a pocas horas de iniciar esta nueva aventura, con mi compañero de la vida, Cristian Pablo Delaporte. Muchas gracias a todos por su cariño, buena vibra y dulces mensajes”.
Lo que Mirta ya empezó a vivir el sábado, junto con Cristian, es un viaje de más de 27.000 kilómetros desde Tucumán a Canadá. Y lo harán a bordo de un Ford A modelo 1929.
Cristian, un asiduo participante en años pasados de pruebas de regularidad y hoy cultor de los Ford A, no es un recién llegado en esto de las travesías. Hace cinco años, también con la compañía de Mirta, unió La Quiaca con Ushuaia por la ruta 40. Fueron más de 12.000 kilómetros de aventuras de todo tipo, casi un germen de lo que está por vivir ahora.
Lo que están ahora por emprender es, lógicamente, mucho más ambicioso. Y, en general, representa un sueño para ambos. El plan de viaje está dividido en cinco etapas, el primero de ellos entre Tucumán y Cancún (ubicada en Quintana Roo, cabecera del municipio de Benito Juárez, en México), para el cual prevén utilizar un poco más de 30 días. A lo largo de 10.000 kilómetros, pasarán por Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala y Belice.
Al llegar a México, el auto se quedará en exhibición en un museo de un amigo de la pareja; Cristian y Mirta volverán entonces por algún tiempo al país. En mayo piensan volver a tierra azteca y hacer contacto otra vez con el Ford A, para participar del Rally Maya, en la Península de Yucatán.
Ya en septiembre, prevén competir en una prueba de resistencia, de 24 horas, nada menos que en el autódromo “Hermanos Rodríguez”, de Ciudad de México.
La siguiente etapa es llegar a Daytona Beach, Florida (EE.UU.). Luego de atravesar territorio estadounidense por la zona central, el plan es llegar a Canadá y luego volver al punto final del viaje: Santa Mónica. En esa ciudad costera de California, el auto será embarcado hasta Iquique (Chile), sitio donde Cristian y Mirta volverán a conducirlo, hasta traerlo otra vez a Tucumán, a mediados de 2020.
En las redes sociales, son cientos los mensajes de aliento que recibió la pareja frente a este viaje increíble. Desde la redacción de Motorplus Tucumán nos sumamos a tanta buena onda y les hacemos una promesa: contar de manera periódica el derrotero de una aventura soñada.



