“Lalo” Formoso, un grande

“Sí, los fierros me abandonaron en muchas oportunidades, no importa. Yo aun así prefiero tenerlos de compañía”. Con esa frase de Eduardo “Lalo” Formoso comenzaba una nota publicada por la revista “Todo Móvil”, en 1990.

Desde que comenzó en el automovilismo allá por 1968, fue siempre protagonista. Con 22 años comenzó en la categoría Estándar 850. Luego fue ganador de las primeras “12 horas Citroën” realizadas en Tucumán. Luego, consiguió el tercer puesto en las “30 horas” de la misma marca en Buenos aires.

En la década del 70 fue uno de los protagonistas en la categoría Turismo entre los grandes nombres que tenía el automovilismo tucumano, como Nasif Estéfano, Pirincho” Parra, “Cacho” Chico, Carlos Acotto, Rubén Salim, entre otros.

Si bien siempre fue reconocido por correr con Peugeot, también lo hizo con un Fiat 1600, con el que obtuvo el subcampeonato de la categoría “Anejo J” en 1972.

Desde el 73 defendió la marca Peugeot durante varios años. Luego hizo un paréntesis en su vida deportiva hasta 1985, cuando reaparece en la categoría Monomarca Dodge 1.500 del NOA, en la cual ganó varias carreras y peleó campeonatos hasta su retiro de las pistas.

Ponemos final a esta nota con otro comentario de “Lalo”, que describía toda su pasión: “Lo mejor que te puede pasar en la vida es tener hermosos recuerdos y muchas cosas lindas para contar, pero creo que el hombre no tan sólo vive de eso, sino que necesita a diario alimentarse de sensaciones diferentes. El automovilismo corre por mis venas, haciéndome disfrutar del vértigo y del peligro en cada carrera. Y si retrocediera en el tiempo y tuviera que volver a elegir, no me cabe la menor duda que los fierros ocuparían el primer lugar”.

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