Despedida para una gloria del automovilismo tucumano: Emilio Humbert

Con el fallecimiento de Emilio Humbert, el automovilismo de Tucumán perdió a uno de sus más pujantes difusores. Allá por la década de 1980, fue uno de los creadores de la F-4 Tucumana, categoría de monopostos pionera en la provincia. Pero además fue piloto, dirigente y preparador, en un tiempo de notable actividad. Venía con un problema de salud desde hace varios meses. Tenía 78 años (había nacido el 22 de diciembre de 1947)

Emilio fue un apasionado, un obsesionado con la preparador. Quienes lo conocieron lo describen como una gran persona, de agradable trato. En su carrera deportiva ganó innumerables carreras y sumó campeonatos.

Siendo muy joven, comenzó a correr en karting con su hermano. Un día apareció el autocross en su vida. Con Jorge le cambiaron la posición donde iba el motor de ese vehículo. Luego llegó el tiempo de desarrollar un auto monoposto que corriera en tierra. Así nació el F-4, con un modelo copiado en cierta forma de un chasis Bravi que había en Tucumán, que a su vez era copia de un Lotus. Tomó detalles también de un Crespi, al que desarmó por completo. El coche fue probado en los 70 en el exautódromo “Nasif Estéfano”, cuando este estaba cerrado, y lo hizo cargando como combustible alconafta-

Con el paso del tiempo, también incursionó junto con Jorge en la Monomarca, categoría para la cual armaron dos autos. En su carrera deportiva también se pueden sumar carreras en Fiat 600. En los últimos años impulsó la presencia en categorías nacionales de su hijo, Jorge Emilio, quien mantiene vivo su legado, como piloto y preparador.

Sus restos serán velados este viernes 27 de febrero hasta las 21 en la empresa Flores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Total
0
Share