
Ricardo “KaKaKa” López ya sabe lo que es ver a sus motores ganar carreras, con los triunfos de Christian Fagioli y Sergio Hussem (h) en Salta, y ahora va por más: un auto propio, atendido íntegramente por él.
Hablamos de un preparador que no se queda quieto y que sigue soñando, pero sobre todo cumpliendo sueños. La idea estaba dando vueltas desde hace tiempo y finalmente se concretó cuando apareció la oportunidad justa.
“La idea la tenía y se dio que el tío de mi señora tenía un Fiat Way para vender, así que decidí comprarlo. Él pensaba que era para regalárselo a su sobrina; cuando vio el auto desarmado casi se desmaya, no lo podía creer”, comenzó contando Ricardo, relatando cómo nació el proyecto.
Luego brindó más detalles sobre el armado del vehículo:
“La idea de armar íntegramente un auto en el taller la tenía desde el principio y la terminé de concretar gracias a la gente amiga que me rodea y se alegra de verdad por lo que estoy logrando. También estoy muy agradecido a Hernán Reyes, que es el constructor del auto”.
En cuanto a los planes a futuro, Ricardo adelantó que en los próximos días estarán finalizando la jaula de seguridad para luego trasladar el auto al taller de Pablo Turbay, quien junto a Ricardo Felipe colaborará en el armado general. Posteriormente, el auto pasará por el taller de Jorge Humbert, encargado de la suspensión.
La idea es que el Fiat pueda estar listo para competir en la segunda o tercera fecha del campeonato salteño.
Respecto a la puesta en pista, el primer nombre que surgió fue el de Miguel “El Porteño” Viola.
“No hablamos mucho, pero la idea de que él lo maneje sigue vigente”, comentó.
Además, el proyecto incluye la posibilidad de conformar un equipo con varios autos: el Fiat Way de Ricardo, el Fiat Way de Jorge Humbert y el Fiat 1100 de Felipe, con Miguel Viola, Sebastián Chediac y Federico Campero, quien debutaría en el 1100, como pilotos.
Para cerrar, compartimos una frase que el propio Ricardo publicó en su Instagram y que resume a la perfección este momento:
“Hace un año atrás no estaba ni en el mínimo sueño… miedo de sobra… plata de algún lado saldrá, como todo lo que hice en mi vida… todo al revés. Y como dice un amigo, no sé cuál será la receta del éxito, pero huevos seguro lleva, y hay de más. El primero del “KaKaKa Racing”. Gracias a esos amigos que se alegran de verdad.”
Así, con trabajo, pasión y el respaldo de los amigos, Ricardo “KaKaKa” López sigue escribiendo su propia historia dentro del automovilismo.


