
Los pergaminos de Christian Lange en el automovilismo tienen un valor incalculable. Sin haber corrido una gran cantidad de competencias, lo suyo fue altamente efectivo y conmovedor. Fue, sin dudas, uno de los grandes pilotos tucumanos de la historia.
Todavía se recuerdan en el sur las trepadas a Las Estancias, en las que Lange estableció una gran rivalidad con Eduardo Namur. Los dos tenían sus propias hinchadas las que, estoicas, esperaban sus pasos en uno de los tramos más tradicionales del rally provincial y nacional.
Aquí, algunas de sus mejores frases y recuerdos en diálogo con Motorplus Tucumán:
• “Nadie me enseñó a manejar rápido. En mi casa había una camioneta Jeep y a los 12 años, me gustaba sacarla por el campo y, cuando doblada, la ponía en dos ruedas. Ese fue mi comienzo. Desde allí es que edifiqué un estilo agresivo.”
• “Corro porque me gusta manejar, nunca fui un apasionado del automovilismo.”
• “Debuté en pista en el autódromo ‘Nasif Estéfano’ en 1973, con un Renault 12 preparado en mi campo. La carrera era de tres horas con binomios y salí tercero. Compartí el auto con Adolfo Iturbe.”
• “También en 1973 y con el mismo auto participé del Gran Premio Nacional de Turismo, que largó en Buenos Aires y contaba con 5.400 kilómetros de carrera. Recuerdo que mi navegante se enfermó y yo igual viajé. Ni siquiera tenía asistencia para el auto, sólo la ayuda de algunos amigos, como Roque Namur. Rafael Sierra, directivo del Automóvil Club Argentino me recomendó a Raúl Grillo como acompañante. En competencia llegué 11° al final de la primera etapa y a la segunda la gané. Ese mismo día, en una carrera de TC, se mató Nasif Estéfano.”
•”En 1974 corrí en la “Vuelta de La Rioja” con un Fiat 125. Salí segundo, detrás de ‘Cheche’ Carlomagno.”
• “También en el ’74, en el Gran Premio, abandoné en la primera etapa. Pero no me hice problemas, tomé una caña de pescar y me fui a San Martín de los Andes. Recuerdo que en esa carrera le presté una batería a Jorge Recalde.”
• “Luego vinieron varias carreras en autódromos nacionales y en todas terminé entre los cinco primeros.”
• “En 1975 sólo corrí en el ‘Desafío de la Montaña’ (entre Concepción y Las Estancias) y gané con el 125. Volví a lograrlo en 1976 y en 1977.”
• “Participé de la carrera que por el Mundial de Rally de 1992 se hizo en Tucumán. Tuve muchos problemas y sólo pude dar la vuelta. Al año siguiente me prendí del certamen del NOA, con Fiat Regatta.”
• “Pasé un buen tiempo sin correr. En 2005, por inquietud de mi hijo Alex, compramos dos autos (un Regata y un Fiat 128), aunque no tuvimos mucha suerte.”
• “Los mejores pilotos que vi fueron Eduardo Namur (fuimos amigos y rivales, teníamos hinchada propia) y el “Yeti” Ángel Dinescio (que corría en Turismo).