
Una vez más, la Asociación Tucumana de Automóviles Estándar (ATAS) organizó una Vuelta del Norte. Fue en 1972, para su quinta edición, sólo que en esa oportunidad estuvo reservada para autos del Grupo 2, algo que permitía incentivar a los pilotos locales a competir y medirse con los mejores del país.
El día sábado hubo una prueba en el autódromo, en la que en la clase menor Eduardo Giordano y Carlos Colavino fueron los más veloces. Pero también se destacaron Carlos Acotto (Tucumán) y Dante Vásquez (Catamarca).
En la Clase B, Horacio Santangelo (Río Negro) marcó diferencias frente a “Bony” Blasco, que corría con un flamante Peugeot 404 y Pedro “Pirincho” Parra (foto 1) con una berlina Fiat 1.500.
El domingo, la competencia tomó rumbo a Salta, y en la oportunidad se concretó un gran duelo entre “Pirincho” Parra y Jorge Ahumada (1° en el campeonato), que duró hasta que, cerca de Amaicha, Ahumada se salió del camino y perdió toda posibilidad. Parra ganó sin problemas; segundo término Oscar Andrés, que se turnaba al volante con Emilio Alonso, que usaba el seudónimo Andrea (foto 2). Tercero fue Justo Ortiz y cuarto “Bony” Blasco.
En un principio, “Bony” estaba muy contento con su Peugeot, que había sacado de la agencia tres días antes del Gran Premio y que le permitió, en un principio dar lucha. Pero luego comenzaron los problemas: primero fue la caja, después se rompió el embrague y por último el motor se puso en tres cilindros.
Tanto en el autódromo como en el camino, el público se dividió en dos bandos: los que alentaban a “Pirincho” y los que lo hacían por “Bony”. En la foto 3 puede verse la clasificación final.