
Ya están en la ruta con rumbo a Cusco, Perú, desde el lunes. Y lo hicieron desde Tucumán. Se trata de un viaje que se puede hacer de distintas formas. Pero la de hacer el recorrido con autos Fort A descapotables no es lo más común. Sin embargo, para este grupo esta travesía será una más en su historial con estos autos.
Hablamos con Cristian Delaporte, uno de los mentores de esta aventura, quien nos dio detalles. “La travesía comenzó en la Casa Histórica de Tucumán, con destino a la Catedral del Cusco – Basílica de la Virgen de la Asunción, ubicada en la Plaza de Armas de Cusco – Perú. Los autos son tres Fort A de los años 1929/3. Cabe destacar la originalidad y el funcionamiento que tienen, ya que cuentan con sus motores y partes originales, sólo se les va adaptando mínimos cambios para hacer posible el viaje nmarcados dentro de las leyes de tránsito de los países que atravesarán, como ser retrovisores, luces de giro, cinturones y hasta la VTV (Verificación Técnica Vehicular).
También nos contó quiénes son los que tomarán parte de la travesía. “Lo interesante es que formamos un grupo con integrantes de distintos países. Por Argentina vamos junto con Diego Jaitt y Mario Martorella y se sumaron Benjamín De la Peña (México), Galo Salamea (Ecuador), Fabiano Remon (Brasil) y Miriam Amoreti (Brasil). La idea es participar del 2º Encuentro Latinoamericano de Ford A”.
El recorrido tiene más de 4.200 kilómetros. Salimos de Tucumán ingresando a Bolivia a través del paso fronterizo La Quiaca-Villazón, para dirigirse luego al Salar de Uyuni. Desde allí a La Paz, capital de Bolivia, para luego ingresar a Perú a través del Paso Desaguadero en las orillas del lago Titicaca. El quinto día será para la llegada a la Plaza del Cusco.
El regreso se realizará saliendo de Perú, por la costa del Océano Pacifico, para ingresar a Chile por el Paso Tacna-Arica y luego transitar la Cordillera de los Andes por el Paso de Jama, pasar por las Salinas Grandes de Jujuy, llegar a Pumamarca y desde ahí a Tucumán.



