Fue un campeón desde niño

Un 13 de noviembre de 1988, perdía la vida en el autódromo “Nasif Estéfano” Osvaldo Solís, durante una carrera de Monomarca. A un día del aniversario 32 de aquel triste día para el automovilismo de la región, recordamos al talentoso piloto nacido en Rosario de la Frontera. En esa ciudad, desde 2010, sus logros deportivos quedaron inmortalizados con una escultura.

Solís tuvo a su papá, Isidro (también piloto en su juventud), como su mentor y preparador. Rompió récords desde los nueve años. Se convirtió -entre 1967 y 1974- en el piloto que más carreras ganó en karting, en las categorías directa y con cajas. Competía incluso con corredores que lo duplicaban o triplicaban en edad. Según una estadística que publicó el diario El Tribuno de Salta, se impuso en 86 carreras y obtuvo 10 campeonatos.

Luego de un parate de 10 años, recién en 1985 retomó el automovilismo con Monomarca, categoría en lo que se convirtió en campeón.

Gustavo Solís, el hijo mayor de Osvaldo, también piloto, dijo en su momento que el público “se sorprendía por cómo un niño de tan corta edad podía correr de igual a igual con otros pilotos del NOA”.

Osvaldo se casó a los 20 años con Kelly Mónico y tuvo, además de a Gustavo, otros dos hijos: Alejandro y Carolina. En su vida particular, se dedicaba a la producción en el campo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Total
0
Share