
Fue en 1975 cuando el motocross del NOA se presentó en Rosario de la Frontera. En esa carrera, después de varias fechas sin conseguir resultados, Martín Gray logró conseguir un espectacular triunfo, con lo que quebraba la mala racha que lo perseguía.
El triunfo de el representante de la escudería “Medici y Arguittu” fue contundente. Se dio el gusto de cruzar el banderazo final haciendo piruetas con su Zanella. Su triunfo provocó una contagiosa alegría general.
Al recibir los premios, fue coronado con laureles, recibió una botella de champagne y un enorme trofeo al mejor de la carrera, además de un “jugoso” sobre que, gentilmente, se lo pasó en caballeresco gesto deportivo a su mecánico, el conocido motociclista “Tin” Noguera. Segundo en la sumatoria de puntos fue “Lalo” Petre, y tercero Marcos Carrasco.