
Para Bernardo Ortega (h), el resultado de la carrera de La Plata del Turismo Nacional no fue auspicioso. Pero sí vivió, junto con sus hermanos Pablo y Juan, días en familia entre la aceleración de los motores en el “Mouras”. De paso, para “Beroso” hubo un detalle insoslayable: la presencia de su hijo Baltazar en los boxes, “jugando” a ser mecánico, bajo la atenta mirada del abuelo, Bernardo. “No fue el mejor fin de semana deportivamente, pero sin dudas el mejor personalmente. Pasar los días de carrera con mi hijo y toda mi familia no tiene precio”, escribió el piloto de la Clase 2 en su cuenta de Facebook. De paso, la siempre vigente pregunta: ¿habrá dado sus primeros pasos la tercera generación de los Ortega en el automovilismo?



