
Fue en el autódromo “General San Martín” de Mendoza donde Nasif Estéfano ganó con un Ford Falcon, integrando el equipo oficial junto a Atilio Viale. El director era, nada más y nada menos, Oscar Gálvez.
En la clasificación, el tucumano había sido el más rápido con un tiempo de 2’1’’3/5, que en ese momento era el récord absoluto del Turismo Carretera, dejando en el segundo lugar a Rubén Luis Di Palma con un Dodge-Valiant y tercero a Hugo Gimeno.
En la serie estuvo primero hasta la vuelta siete, en la que para con problemas aparentemente con las bombas de nafta. Oscar Gálvez lo hace seguir, pero ya había perdido varios puestos y quedó cuarto. A la serie la ganó el chileno Raúl Jara.
La segunda serie fue para Di Palma, dejando segundo al otro Ford oficial, el de Atilio Viale.
En la final fue Gimeno quien tomó la punta, seguido por Jara, Nasif y Di Palma. Pero el ataque del tucumano no se hizo esperar y un par de vueltas más tarde llegó a la punta y no la dejó hasta el final. Terminada la prueba, Nasif no tuvo tiempo de festejos puesto que salió inmediatamente hacia Tucumán, donde al otro día se largaba la Vuelta del Noroeste, en la cual tenía que participar.